El nombre Chinook viene del viento cálido que sopla algunas veces en Alaska. Hubo en 1917 un perro que tuvo por nombre Chinook. Su propietario era el expedicionario Arthur Treadwell Walden. La madre de este cachorro fue una perra de Husky del norte y el padre un perro mestizo de tamaño grande. A los Chinooks les gusta la gente, entusiastas y bulliciosos. No son agresivos y generalmente pacientes con los niños; pero pueden ser necios por lo que deben ser entrenados desde jóvenes.