Los antepasados del braco húngaro llegaron con las primeras tribus húngaras nómades. Las primeras menciones escritas y representaciones aparecen en documentos del siglo 14. Su especial significación para la caza crece a partir del siglo 18. A finales del siglo 19 comenzaron en Hungría las pruebas para bracos en las cuales los vizsla participaban con excelente desempeño. Vivaz, amigable, equilibrado, fácilmente entrenable. La descollante capacidad para estar siempre dispuesto, es una de sus características esenciales.