El Weimaraner, también conocido como Braco de Weimar, fue criado en la Corte Alemana de Weimar donde fue muy popular y de donde toma su nombre. A comienzos del siglo XVII perros similares fueron representados en las pinturas de Van Dyck. Estos bracos son muy efectivos cazando, mostrando y cobrando la pieza sin dañarla. Originalmente se los utilizaba para cazar ciervos y jabalíes pero hoy en día se dedican más a la caza menor. Existen dos variedades de Weimaraner, el de pelo largo (Muy poco común) y el de pelo corto. Es un perro de cacería versátil aunque no es excesivamente temperamental. Es cariñoso y obediente por lo que cada vez va adquiriendo más fama como perro de compañía.