La raza renace a finales del siglo XIX, bajo la iniciativa de algunos cazadores del oeste. Desde entonces, su evolución ha sido constante, tanto en el plano del necesario mejoramiento morfológico, como en el de la preservación de sus cualidades de perro llamado "del Sur". Tiene muy buen olfato. Es activo, ágil y perseverante. Es aplicado en la caza y su aullido es hermoso y sonoro. Se une fácilmente a la jauría. Es afectuoso y alegre, y le gusta retozar.