El nombre de basset deriva del término francés “bas”, que significa «bajo», y se refiere a la altura de varias razas. Sin embargo, en realidad el basset hound nació en Gran Bretaña a partir de una mezcla de bassets franceses y belgas cruzados con el sabueso de san Huberto. Se crió como perro de caza para rastrear presas como ciervos, zorros, conejos y liebres y, como el san Huberto, posee un sentido del olfato excepcional y una gran resistencia, aunque, como tiene las patas cortas y pesa bastante, es uno de los sabuesos más lentos. De hecho, esta raza tiene una osamenta más pesada con relación a su tamaño que cualquier otra, y puede tener problemas de piernas en caso de obesidad. Por tanto, debe hacer ejercicio con asiduidad y no hay que sobrealimentarlo. Mascota valiosa y fiel con una voz profunda y, melodiosa, a veces el basset hound es algo testarudo, sobre todo si detecta un olor interesante.