Esta raza proviene de la región mediterránea occidental y se desarrolló a lo largo del litoral español e italiano. Parecería ser que estos perros fueron introducidos tempranamente en Cuba por los capitanes italianos de las grandes travesías. Por error, el principal color habano de estos perros (color tabaco, marrón-rojizo) ha dado origen a la leyenda de que se trataría de una raza originaria de La Habana. Excepcionalmente despierto, es fácil de educar como perro de alarma. Afectuoso, de naturaleza alegre, es amable, cálido, gracioso, jugetón e incluso un poco bufón. Quiere a los chicos y juega interminablemente con ellos.