El bichón boloñés podría descender de perros del grupo de los bichones del sur de Italia, y sus orígenes se remontarían a los siglos XI o XII. Como el bichón de pelo rizado, entre el siglo XVI y principios del XIX fue muy apreciado por la aristocracia española y de otros países de Europa. De hecho, aparece representado en varias pinturas de artistas como Tiziano Goya. En general algo menos activo que el de pelo rizado, el Bichón boloñés es un perro juguetón y amistoso que establece un vínculo muy estrecho con su dueño. Además, es inteligente y fácil de adiestrar y está deseoso de agradar, por lo que resulta un compañero y una mascota ideal, aunque al principio puede mostrarse algo receloso con los desconocidos.