Además de ser antiguo, el origen de este tipo de perro es muy discutido. Para algunos el Braque d'Auvergne sería una raza autóctona o lograda gracias a una serie de cruzas oportunas, a partir del braco francés de tipo tradicional. Otros, en cambio, lo situan en España, Italia o alguna región mediterránea. Conserva siempre su carácter deportivo, por eso, si le falta ejercicio se pone inquieto y nervioso. Es un animal entrenado para la caza, adaptado tanto a colinas como a tierras áridas y difíciles.