Esta es la única raza que conserva la denominación de "Briquet", que significa perro de talla mediana. La selección establecida por el Conde de Elva data desde antes de la I Guerra Mundial. Es una reducción armoniosa y mejorada del Gran Vendeano, distinguido, de cuerpo más bien recogido. Posee un buen olfato, es rápido y su ladrido es agradable. No le importa moverse en la maleza. Es muy hábil en los terrenos accidentados y caza con la nariz al viento.