Etimológicamente, la palabra francesa "caniche" viene de "cane", la hembra del pato. En otros países, esta palabra hace referencia a la acción de chapotear. En sus orígenes, este perro era utilizado para la caza de aves acuáticas. Desciende del Barbet, del cual conserva muchas características. En 1743 se decía "la caniche": hembra del Barbet. Luego, el Barbet y el Caniche iban a separarse progresivamente. Los criadores se esforzaron por obtener ejemplares originales y de color uniforme. El caniche se hizo popular como perro de compañía gracias a su carácter amable, jovial y fiel, pero también gracias a sus cuatro tamaños y a sus diferentes colores, que cada cual puede escoger según su preferencia. Este animal se distingue por su fidelidad y su aptitud para aprender y para ser entrenado, lo que hace de él un perro de compañía particularmente agradable.